¿Qué es el «justo a tiempo»?
El concepto «just-in-time» (JIT), también conocido como suministro sincronizado con la producción, describe un tipo de entrega en la logística de aprovisionamiento. En este procedimiento, la entrega de los componentes se realiza exactamente en el momento en que el cliente los necesita. El proveedor garantiza un aprovisionamiento de los productos intermedios orientado a la demanda dentro del proceso de producción (cadena de suministro).
Origen: «justo a tiempo»
El concepto JIT fue desarrollado por el japonés Taiichi Ohno. El sistema está directamente relacionado con el fabricante de automóviles japonés Toyota y formaba parte del sistema de producción de Toyota. El objetivo fundamental era organizar el flujo de materiales de la forma más óptima posible utilizando pocos recursos naturales. La diferencia decisiva con respecto al concepto «Just in sequence» (JIS) es que, en este caso, el proveedor no tiene que prestar atención al orden correcto al embalar la mercancía.
Requisitos
Las empresas que operan según la estrategia «justo a tiempo» adaptan todo el flujo de materiales al proceso de producción. De este modo, se reducen los tiempos de producción y se minimizan los costes de almacenamiento. Y es que el fabricante no entrega los productos hasta el momento en que el cliente comunica su necesidad y requiere los componentes. Gracias a este proceso, el proceso de fabricación del proveedor puede integrarse a la perfección con el proceso de producción del cliente.
Esta forma de logística de aprovisionamiento es posible gracias a una planificación del transporte bien organizada, que se caracteriza por un volumen de entrega óptimo y el cálculo de las duraciones de ciclo adecuadas, lo que permite reducir significativamente los costes de transporte y de existencias. Para ello, es imprescindible el intercambio electrónico de datos (EDI) y el flujo de información entre el cliente y el proveedor. La industria automovilística aplica este tipo de logística a la perfección.
Ventajas del «justo a tiempo»
Si una empresa decide trabajar según el principio «justo a tiempo», todo el flujo de materiales debe estar coordinado con los procesos de producción. Se minimizan los tiempos de ciclo, se reducen el almacenamiento y las existencias, lo que conlleva una reducción significativa de los costes de almacenamiento. En concreto, cabe destacar las siguientes ventajas:
- JIT garantiza la transparencia de los procesos.
- Los procesos de trabajo se pueden supervisar y los cuellos de botella se hacen evidentes.
- Las existencias son escasas; los costes son bajos.
- Hay existencias suficientes en la planta de producción.
- Un proceso de mejora continua aumenta la productividad.
- Ventaja competitiva gracias a la optimización de los recursos y la reducción del desperdicio.
Desventajas del «justo a tiempo»
Una desventaja delsistema de aprovisionamiento «justo a tiempo» es, sin duda, el mayor esfuerzo de comunicación que supone entre el comprador y el proveedor, ya que es necesario intercambiar constantemente información sobre el estado actual de la producción. Otros aspectos a tener en cuenta son:
- Una dependencia cada vez mayor entre el comprador y el proveedor.
- La reducción de los tiempos de producción puede afectar negativamente a la calidad.
- Apenas hay competencia de precios debido a los compromisos contractuales a largo plazo.
- Las condiciones meteorológicas (tráfico) pueden dificultar la entrega a tiempo.
Conclusión
El concepto «justo a tiempo» garantiza la minimización de los costes de almacenamiento y la reducción de los tiempos de cambio de línea y de producción. Las existencias de material pueden reducirse considerablemente en el proceso de producción y gestionarse con mucha mayor flexibilidad. Para aplicar este concepto, es importante que se cumplan el mayor número posible de requisitos, de modo que la transición y el esfuerzo merezcan la pena. En este procedimiento no es necesario realizar un aviso previo.
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